Pasar una tarde en la feria es una de esas cosas que llevan mi mente unos cuantos años atrás, devolviéndome por unos momentos a mi infancia, a ese tiempo en que el que era difícil evitar el magnetismo que esa combinación de colores, luces, música y movimiento tienen sobre un niño. Me he centrado únicamente en uno de esos elementos, el movimiento. Sí, ese movimiento que se repite una y otra vez, dando una y mil vueltas sin parar en el mismo lugar para el entretenimiento de quienes giran y de los que les ven girar, esperando cada vuelta a que llegue la siguiente para volver a ver la alegría en la cara de su pequeño.

  • Apertura: F23
  • Velocidad de obturación: 13 s
  • ISO: 100

 

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