Hacía ya bastante tiempo que no salía de noche con mi cámara a disfrutar de unas horas haciendo fotos con la luz de la luna, las estrellas y el alumbrado público, así que el viernes pasado no pude resistir a la tentación de salir a conocer Laguna de Duero, que es dónde vivo, con una luz diferente. Era una de esas muchas cosas que tengo pendientes, porque desde hace unos años me siento atraído por la fotografía nocturna y hasta hace una semana no había salido por aquí a hacer alguna foto de noche, a excepción de las que he hecho alguna vez por las canastas que están al lado de mi casa, pero esas no las cuento. En los casi 10 años que llevo viviendo aquí todavía no había buscado el momento, así que cogí el trípode y la cámara y salí con la idea de visitar varios lugares del pueblo en busca de alguno que me proporcionara alguna imagen interesante para compartir con vosotros.

El cielo esa noche estaba muy despejado, lo que hizo que se pudieran capturar suficientes estrellas que decorasen el fondo tal y como podéis ver en la foto. Uno de los primeros lugares que visité fue la Ermita de Nuestra Señora del Villar, pensando que al encontrarse en un alto podría lograrse alguna foto interesante mostrando el cielo estrellado como fondo para esta pequeña ermita. Y una semana después el resultado se parece bastante a lo que tenía en mente. Después de combinar las 8 fotos que tomé de la escena el resultado ha hecho que los minutos de espera durante la captura de las imágenes y su posterior procesamiento hayan merecido la pena. Éso, y también que ya tenga ganas de volver a salir para llevar a cabo otras ideas diferentes en ese mismo escenario y en algún otro también. Ya os iré mostrando más de esa misma noche, pero en otro momento.

Algo tiene la noche que me sigue cautivando, de una manera completamente diferente a hace unos años, poco tiene en común con las salidas nocturnas de hace tiempo, salvo la diversión, la responsable de que el reloj avanzara aún más rápido en esas horas.

 

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